LA PODA: FUNDAMENTOS, CRITERIOS Y TIPOS

 LA PODA DE UN ROSAL


Una de las prácticas más antiguas que se conoce para conseguir y controlar el desarrollo de las plantas es la poda. Esta es la actividad de cultivo más compleja y aquella en la que se precisa un mayor grado de conocimiento de la fisiología del rosal. 

Consiste en el corte y la remoción dirigida del material vegetal para renovar la parte aérea, regular la altura de las plantas, aprovechar las reservas acumuladas, prolongar la vida de las plantas, obtener flores de mejor calidad y programar la producción para fechas o fiestas específicas. Es fundamental para la producción de cultivos de vivero de campo, practicándose tanto en tallos como en raíz. 

A través de la poda, se estimula el crecimiento del rosal y su forma. Pero hay que hacerlo en el momento justo, ya que la floración se puede ver retrasada. La mejor poda que podemos realizar es en el momento de cortar la flor; esto lo podemos hacer para lucirla en un florero, o bien luego de marchitarse en la planta. Esta se realiza sobre la segunda o tercera hoja de cinco foliolos, a partir de la base del tallo floral, nunca sobre una yema acompañada de una hoja de tres foliolos, ya que esta es una yema juvenil que no producirá ninguna flor. 

La poda exige un exacto conocimiento de las características del crecimiento en las condiciones climatológicas del país, así como de los fundamentos biológicos que sustentan dicha operación. Sin temor alguno, puede asegurarse que el crecimiento, la floración y longevidad de un rosal estarán determinados por la calidad de la poda que reciba 

1. FUNDAMENTOS DE LA PODA 

  • La savia circula con más abundancia en las ramas que presentan una dirección vertical o próxima a ella. 
  • En iguales circunstancias, toda rama aumenta su grosor en proporción directa al número de yemas que posea. 
  • La actividad vegetativa depende directamente del número, la aireación e iluminación de los órganos en que se asienta, particularmente las hojas. 
  • Existe una relación directamente proporcional entre el desarrollo de la copa y el sistema radicular.
  • El desarrollo de la planta está en relación inversa con la intensidad de la poda. 

2. OBJETIVOS 

  • Orientar el crecimiento de las ramas, modelando así la formación adecuada del aparato vegetativo. 
  • Eliminar la madera improductiva (vieja), estimulando y permitiendo el óptimo desarrollo de nuevos brotes. 
  • Mantener la debida relación sistema radicular («copa de la planta»). 
  • Estimular el brote y desarrollo de ramas floríferas. 
  • Eliminar ramas defectuosas, dañadas, enfermas o mal situadas. 
  • Regular la altura de las plantas. 
  • Renovar periódicamente el cultivo. 
  • Aprovechar las reservas acumuladas. 
  • Programar la producción para fiestas específicas. 

3. CRITERIOS PARA PODAR UN TALLO 

  • Los tallos con menos de cuatro yemas, entre 60 y 90 cm de altura, se deben eliminar, haciendo el corte sobre cuatro yemas del brote anterior como mínimo.
  • Si el tallo anterior es el principal, el corte se debe hacer sobre la primera yema no brotada, sin importar el criterio del mínimo de cuatro yemas en el tallo. 
  • El corte siempre se debe hacer sobre una yema no brotada y sana. 
  • El corte se efectúa muy cerca de la yema y como máximo a 1 cm de distancia. 

4. TIPOS DE PODA 


a. PODA DE FORMACIÓN. 

Esta poda se le realiza a las plantas jóvenes que están en proceso de formación, con el fin de darles una estructura adecuada  y es indispensable para ciertas especies. 

Durante la etapa inicial de la plantación, es importante lograr la formación de un balanceado aparato vegetativo (copa), para lo cual se permitirá el desarrollo de tres o cuatro ramas vigorosas que constituirán el basamento permanente de aquel. Logrando esto, las podas posteriores tendrán como propósito capital conservar la estructura y parte de la planta; en ellas se procederá a la eliminación de toda rama que no presente la dirección deseada, practicando siempre el corte de esta sobre una yema que posea la orientación conveniente. Como medida práctica obligatoria, debe tenerse presente no podar sin observar la yema sobre la que se ejecutará el corte. En muchas ocasiones, esta poda coincide con la de producción. 


b. PODA DE PRODUCCIÓN. 

Es la poda que se hace a las plantas con el fin de obtener la mayor cantidad de flores en una fecha determinada. Para ello, esta labor se efectúa en fechas precisas, conociendo de antemano la duración de los ciclos de producción de cada variedad desde poda hasta flor. La poda de producción se subdivide en dos clases: 

1. PRODUCCIÓN CONTINUA. 

Para esta poda se hacen podas selectivas, también llamadas limpiezas, en las cuales no se cortan los tallos que están destinados a la producción continua. A cambio de ello, se podan brotes ciegos, tallos delgados, enfermos, secos, se corrigen malos cortes y en algunos casos se reprograman tallos tiernos. 

2. PRODUCCIÓN PARA FIESTAS.

 Se llama así porque en este caso la totalidad de los tallos y las plantas se podan para destinar la máxima producción posible a una de las fiestas principales, como “San Valentín” o “Día de las Madres”. Como se puede apreciar, es en la práctica una poda total de producción. 

Para la realización de cualquiera de estas dos clases de poda, las plantas deben ser trabajadas con descabece, desbrote y desyeme, tanto de tallos y brotes delgados y débiles como de ciegos, con el fin de que la planta acumule sus reservas que serán utilizadas después de la poda. En general, las podas de producción pueden ser selectivas o totales, de renovación y formación; se hacen en fechas determinadas, teniendo en cuenta el ciclo de producción de las especies, así como sus variedades, para que coincida con la época de mayor demanda de flor, como son las temporadas de “San Valentín” o “Día de las Madres”. 


c. PODA DE RENOVACIÓN. 

Consiste en una poda total, que sirve para fortalecer la planta y reemplazar los tallos viejos e improductivos por nuevos, vigorosos y productivos. 

La primera poda de renovación se hace cuando las plantas disminuyen su productividad y no hay producción de basales; por lo tanto, no se puede especificar a qué número de años se realiza esta labor, aunque se plantea que la primera poda de renovación se efectúa a partir del tercer año de edad de la planta.

d. PODA FITOSANITARIA.

Esta se hace cuando en las plantas se presenta un ataque muy severo de una plaga o enfermedad. Puede ser total, parcial o por focos, dependiendo de la intensidad o magnitud del ataque. Dicha actividad se realiza cortando y retirando de las plantas las partes afectadas y dejando únicamente el material sano. 

e. PODA DE FLORACIÓN. 

Resulta la de mayor importancia, ya que determina la calidad y abundancia de las flores a lograr, producto final del cultivo y factor determinante de éxito o fracaso económico de la plantación. 

El momento de realizar la poda está determinado por el movimiento vegetativo de la planta que, a su vez, se encuentra determinado por las características biológicas de la especie y su sensibilidad a las condiciones climáticas existentes en el área o zona geográfica de cultivo. Intensidad de la poda. Puede ser corta, mediana y larga

Corta. La poda corta, ejecutada cerca de las yemas latentes de la base, provocará el desarrollo de una o dos ramas vigorosas de abundante lignificación, pero de escasa y mal conformada floración; además, en esta intensidad de poda la cicatrización de la lesión producida es defectuosa. La realización continuada de ella provoca una profunda pérdida del vigor en la planta. 

Mediana. La poda mediana, practicando el corte sobre las dos o tres yemas bien formadas que se presentan sobre las yemas laterales de la base, da lugar a un equilibrado desarrollo de brotes fuertes, productores de flores bien conformadas y vigorosas. 

Larga. La poda larga que se realiza contando la rama por encima de las yemas bien conformadas del centro de ella, da por resultado un incremento de la producción de flores, pero estas son pequeñas y de poca belleza. 



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